viernes, octubre 14, 2011

por lo menos

 

Pron sale a pelearle el legado de Osvaldo a Aira. Esto es una buena noticia antes de leer la nota, más allá de lo que el escrito de Pron sea. No por nada especial contra la lectura que Aira hizo en aquel prólogo sino porque se empieza a rasgar el mito, ese mito cultural, cool y académico a la vez, hegemónico, asfixiante.

Después vemos.

2 comentarios:

Quintín dijo...

¿Cómo se puede escribir sobre Lamborghini con esa soberbia y no mencionar siquiera la ineludible biografía de Strafacce?

¿Qué trafica Pron? ¿Kirchnerismo revisionista, hagiografía al paso y a la moda de los 70? ¿Cuándo le dio por la revolución a ese muchacho?

Diego dijo...

Pron hace años que vive en Europa del mercado editorial español, el cual le ha dado el prestigio (poco o mucho) que viene cosechando en la literatura. No lo conozco ni a él en persona ni a su obra publicada. Solamente me agradó que desde el lugar que ocupa saliese a tratar de averiar el mito. Hegemónico en la literatura argentina que todavía sigue haciendo escuela dentro de académicos y de escritores que tienen la misma edad que él. Osvaldo hace rato que tiene nietos.
No lo leo para nada kirchnerista a Pron. Es más, le veo un perfil de quién quiere abordar todo lo que pasá acá en Argentina con una mirada casi de "nostalgia etnográfica". Alguien que no niega su pasado, se hace cargo del mismo, pero entiende que "por suerte pude zafar de ese subdesarrollo". El pulso de su prosa crítica no es el de quien está haciendo una revolución, no se agita, toma lo que escribe en los periódicos como un laburo responsable y nada más. Más interesado que por revoluciones está por poder pararse desde un ángulo internacionalista. Lo leo mucho más cerca de aquellos intelectuales que se enamoraban de París (por supuesto con las debidas actualizaciones que demandan estas últimas décadas) que de la disputa interna que se está dando dentro de las fronteras nacionales en la batalla por los significantes argentinos. Más preocupado por Grecia que por Argentina.